Una campana extractora es un dispositivo de ventilación de seguridad que se encuentra comúnmente en los laboratorios y está diseñado para eliminar gases, humos, vapores y partículas peligrosos del entorno de trabajo. Funciona aspirando aire a través de un espacio de trabajo a través de un sistema de escape, capturando y conteniendo sustancias potencialmente dañinas, protegiendo así al personal del laboratorio de la inhalación de productos químicos tóxicos o la contaminación del área circundante.
Las campanas extractoras suelen consistir en un gabinete con una hoja o ventana móvil en la parte delantera, lo que permite a los usuarios ajustar la apertura según sus necesidades. Dentro de la campana suele haber un espacio de trabajo donde tienen lugar reacciones químicas, mezclas u otros procesos que pueden generar materiales peligrosos. El aire dentro de la campana se expulsa a través de un sistema de conductos a un lugar seguro, ya sea después de pasar por un filtro o de ser liberado a la atmósfera a una distancia segura del edificio.
Es fundamental garantizar que las campanas extractoras reciban un mantenimiento regular, se prueben para determinar el flujo de aire adecuado y se utilicen de acuerdo con los protocolos de seguridad establecidos para garantizar su eficacia a la hora de minimizar los riesgos asociados con el trabajo con productos químicos peligrosos.
Dirección: Nº 188, calle Xiangwei, cerca del cruce de las calles Xiangwei y Chengyang (segundo piso del edificio sur dentro de Haiji Feiyue), distrito de Xiangcheng, ciudad de Suzhou, provincia de Jiangsu, China.